Pintura de pisos
Pintamos tu piso completo o por estancias, protegiendo muebles y suelos y dejando cada habitación limpia y lista para vivir.
Eliminamos o tapamos el gotelé y dejamos tus paredes completamente lisas, listas para pintar con un aspecto actual y luminoso.
Quitar el gotelé es una de las mejoras que más cambian una vivienda. Según el tipo de gotelé y el estado de la pared, lo raspamos o lo cubrimos con capas de masilla, lijamos hasta dejar una superficie lisa y la pintamos. Protegemos la casa y controlamos el polvo en todo momento.
El gotelé fue muy habitual en los pisos de Madrid durante décadas, pero hoy hace que las paredes parezcan anticuadas, acumula polvo y complica la limpieza. Existen dos formas principales de eliminarlo: si es gotelé al temple, se puede humedecer y rascar; si es plástico, lo habitual es tender varias capas de masilla para taparlo por completo. En la visita comprobamos qué tipo tienes y te explicamos qué método conviene.
El alisado es un trabajo de paciencia: tendido de masilla, secado, lijado y repaso hasta que la pared queda plana al mirarla con luz rasante. Después aplicamos una imprimación que unifica la superficie y damos las manos de pintura necesarias. Protegemos muebles y suelos con especial cuidado, porque el lijado genera polvo, y dejamos la vivienda limpia y recogida al terminar cada jornada.
Distinguimos si es temple o plástico y elegimos entre rascado o tapado con masilla, sin dañar el yeso.
Repasamos con luz rasante hasta que no se aprecian ondulaciones ni marcas de llana.
Sellamos y protegemos las estancias y usamos lijado ordenado para que el polvo no invada toda la casa.
Terminamos con imprimación y pintura, de modo que la pared queda completa y sin sorpresas.
Comprobamos si es al temple o plástico y el estado del yeso que hay debajo.
Cubrimos suelos, muebles y puertas y aislamos la zona de trabajo para limitar el polvo.
Retiramos el gotelé al temple rascándolo o cubrimos el plástico con capas de masilla.
Aplicamos masilla en capas finas y lijamos hasta conseguir una superficie plana.
Sellamos la pared alisada para que la pintura agarre y el color quede uniforme.
Pintamos con el color y acabado que elijas y dejamos todo recogido.
Mándanos una foto de cerca del gotelé y las estancias que quieres alisar.
Comprobamos el tipo de gotelé y el estado de la pared para elegir el método adecuado.
Te damos un presupuesto cerrado por escrito con el alisado, la imprimación y la pintura.
Protegemos la casa, retiramos o tapamos el gotelé, tendemos masilla y lijamos.
Imprimamos, pintamos y revisamos contigo cada pared con luz rasante antes de recoger.
Depende del tipo. El gotelé al temple se puede humedecer y rascar con facilidad, mientras que el plástico está muy adherido y lo habitual es taparlo con masilla. Lo comprobamos en la visita.
El lijado siempre genera algo de polvo, pero lo limitamos aislando la estancia, protegiendo muebles y suelos y limpiando al terminar cada jornada.
Sí. Podemos alisar una sola estancia o toda la vivienda. Eso sí, conviene tenerlo en cuenta si quieres que el resto de la casa tenga el mismo acabado.
Al tapar con masilla la pared gana un poco de espesor. Cuidamos los remates junto a marcos, rodapiés y mecanismos para que el resultado quede limpio.
Pintamos tu piso completo o por estancias, protegiendo muebles y suelos y dejando cada habitación limpia y lista para vivir.
Colocamos papel pintado con juntas limpias y dibujo bien casado, y retiramos el antiguo dejando la pared lista para pintar.
El remate que necesita tu reforma: preparamos yesos y pladur nuevos e igualamos paredes para un acabado limpio y uniforme.
Mándanos una foto de tus paredes por WhatsApp y te decimos cómo lo haríamos.
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